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Publicado el 17/09/2026
La Ruta Bioceánica amplía las perspectivas de inversión en Paraguay
Nuevas carreteras y el doble grado de inversión entran en la evaluación de las empresas; las ganancias logísticas dependerán también de la integración entre Brasil y Paraguay
El avance de la Ruta Bioceánica, que conectará Brasil, Paraguay, Argentina y Chile, comienza a ampliar las perspectivas de inversión en industria, logística y proyectos inmobiliarios en Paraguay. El corredor integra una red de infraestructura que conecta regiones productoras, fronteras, hidrovías y nuevos polos industriales y logísticos.
Una de las principales obras de esta conexión es el puente internacional entre Porto Murtinho, en Mato Grosso do Sul, y Carmelo Peralta, en Paraguay. En territorio paraguayo, la ruta PY15 constituye el principal eje de la Bioceánica por el Chaco y avanza en dirección a la frontera argentina.
Según el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones de Paraguay (MOPC), el primer tramo de la PY15, entre Carmelo Peralta y Cruce Centinela, con aproximadamente 174 kilómetros, fue concluido. Otro tramo, entre Mariscal Estigarribia y Pozo Hondo, suma cerca de 224 kilómetros y sigue en ejecución.
El proyecto establece una alternativa terrestre entre áreas productoras brasileñas y los puertos del Pacífico. Estudios apoyados por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) analizan los desafíos de infraestructura, logística, conectividad y desarrollo de cadenas de valor a lo largo del corredor.
Conexiones internas
Además de la Bioceánica, otras obras comienzan a modificar las conexiones internas de Paraguay y la capacidad de evacuación de la producción.
Entre ellas está la Ruta de la Leche, nombre por el cual se conocieron los Corredores Agroindustriales de la Región Occidental. Según el gobierno paraguayo, son aproximadamente 188 kilómetros de infraestructura en el Chaco. La Presidencia de Paraguay relaciona la obra con la preparación de la región para el aumento del flujo de camiones en dirección a los puertos del Pacífico por la Bioceánica.
En la Región Oriental, la Ruta de la Integración (PY10) es otro eje de conexión. Datos oficiales indican aproximadamente 64 kilómetros de corredor principal entre Guairá, Caazapá y Alto Paraná. El trayecto atraviesa una región con más de 250 mil hectáreas productivas y movimiento estimado en 1,5 millones de toneladas de cargas por año.
Sumados a la PY02, a la hidrovía, a los nuevos puentes y a los demás corredores en desarrollo, estos inversiones amplían la red logística del país.
Doble grado de inversión
Las obras de infraestructura avanzan en un momento en que Paraguay posee grado de inversión otorgado por dos de las tres principales agencias internacionales de clasificación de riesgo.
Moody’s mantiene la nota soberana del país en Baa3, con perspectiva estable, clasificación ratificada en julio de 2026. Standard & Poor’s elevó a Paraguay a BBB-, también con perspectiva estable, en diciembre de 2025. Fitch, por su parte, mantiene al país en BB+, con perspectiva positiva, un nivel por debajo del grado de inversión.
Según el Ministerio de Economía y Finanzas de Paraguay, las evaluaciones consideran factores como crecimiento económico, estabilidad macroeconómica, niveles relativamente bajos de deuda pública, disciplina fiscal y mayor resiliencia de la economía.
Para el empresario Jonathan Roger Linzmeyer, fundador y presidente de CN Mercosul, en Paraguay, y del Grupo Linz, en Brasil, la combinación entre ese reconocimiento internacional y las inversiones en infraestructura comienza a modificar la forma en que empresas e inversores observan el país.
“No estamos hablando solo de una nueva carretera. Cuando colocamos en el mismo mapa el doble grado de inversión, la expansión industrial, la Maquila, los nuevos puentes y los corredores logísticos, comienza a aparecer una nueva geografía económica dentro de Paraguay”, afirma Linzmeyer.
Perspectivas para el capital privado
Esa perspectiva orienta al FIIPY, fondo privado de inversión inmobiliaria ideado y fundado por Linzmeyer en Paraguay. El fondo tiene como foco la estructuración de inversiones y el desarrollo de proyectos inmobiliarios, incluyendo condominios industriales y logísticos en diferentes regiones del país.
La propuesta acompaña la demanda de nuevas empresas por terrenos estructurados, galpones, centros de distribución, almacenamiento, energía, servicios e infraestructura logística. “El desafío es identificar dónde habrá demanda económica real. La infraestructura crea nuevas posibilidades, pero la inversión inmobiliaria e industrial debe estar sustentada por viabilidad y visión de largo plazo”, destaca el empresario.
Empresas brasileñas también evalúan oportunidades en Paraguay. En agosto de 2026, ejecutivos del Grupo Schulz participaron de una reunión con el Ministerio de Industria y Comercio para discutir la posible instalación de una planta industrial en el país.
El encuentro integró un proceso de evaluación, sin anuncio ni confirmación de inversión, y fue conducido por Linzmeyer a través de CN Mercosul, con apoyo institucional de Rediex. Según el empresario, el análisis sobre Paraguay pasó a incorporar más factores además de los costos.
“Durante mucho tiempo, el análisis estuvo concentrado principalmente en tributación y costos. Hoy entran con mucha más fuerza logística, ubicación, materia prima, mercado, distribución y acceso internacional. La Bioceánica agrega una variable de largo plazo importante en esa decisión.”
Desafíos más allá de las carreteras
Los resultados económicos de la Bioceánica dependerán de factores que van más allá de las obras viales. Estructuras aduaneras, tiempos de paso en las fronteras, integración entre los cuatro países, seguridad, disponibilidad de transporte y capacidad portuaria serán determinantes para las ganancias de competitividad.
Para Linzmeyer, el desafío de Paraguay es transformar su posición geográfica en generación de valor dentro del propio país. “La gran oportunidad no es simplemente tener camiones atravesando Paraguay. Es conseguir transformar esa infraestructura en industria, logística, inversiones, empleos y desarrollo. Si eso sucede, el impacto de la Bioceánica será mucho mayor que simplemente acortar el camino hasta el Pacífico”, evalúa.
Jonathan Roger Linzmeyer
Jonathan Roger Linzmeyer es empresario, fundador y presidente de CN Mercosul, en Paraguay, y del Grupo Linz, en Brasil. También es ideador y fundador del FIIPY, fondo privado de inversión inmobiliaria estructurado en Paraguay. Orientado al desarrollo de proyectos inmobiliarios, incluyendo condominios industriales y logísticos, el fondo acompaña la expansión de la industria, de la infraestructura y de los corredores económicos del país.
Fuentes técnicas y oficiales: Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones de Paraguay (MOPC); Presidencia de la República de Paraguay; Ministerio de Economía y Finanzas (MEF); Ministerio de Industria y Comercio (MIC); Rediex; Banco Interamericano de Desarrollo (BID); Corredor Bioceánico de Capricornio; DNIT y Ministerio de Transportes de Brasil.
Una de las principales obras de esta conexión es el puente internacional entre Porto Murtinho, en Mato Grosso do Sul, y Carmelo Peralta, en Paraguay. En territorio paraguayo, la ruta PY15 constituye el principal eje de la Bioceánica por el Chaco y avanza en dirección a la frontera argentina.
Según el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones de Paraguay (MOPC), el primer tramo de la PY15, entre Carmelo Peralta y Cruce Centinela, con aproximadamente 174 kilómetros, fue concluido. Otro tramo, entre Mariscal Estigarribia y Pozo Hondo, suma cerca de 224 kilómetros y sigue en ejecución.
El proyecto establece una alternativa terrestre entre áreas productoras brasileñas y los puertos del Pacífico. Estudios apoyados por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) analizan los desafíos de infraestructura, logística, conectividad y desarrollo de cadenas de valor a lo largo del corredor.
Conexiones internas
Además de la Bioceánica, otras obras comienzan a modificar las conexiones internas de Paraguay y la capacidad de evacuación de la producción.
Entre ellas está la Ruta de la Leche, nombre por el cual se conocieron los Corredores Agroindustriales de la Región Occidental. Según el gobierno paraguayo, son aproximadamente 188 kilómetros de infraestructura en el Chaco. La Presidencia de Paraguay relaciona la obra con la preparación de la región para el aumento del flujo de camiones en dirección a los puertos del Pacífico por la Bioceánica.
En la Región Oriental, la Ruta de la Integración (PY10) es otro eje de conexión. Datos oficiales indican aproximadamente 64 kilómetros de corredor principal entre Guairá, Caazapá y Alto Paraná. El trayecto atraviesa una región con más de 250 mil hectáreas productivas y movimiento estimado en 1,5 millones de toneladas de cargas por año.
Sumados a la PY02, a la hidrovía, a los nuevos puentes y a los demás corredores en desarrollo, estos inversiones amplían la red logística del país.
Doble grado de inversión
Las obras de infraestructura avanzan en un momento en que Paraguay posee grado de inversión otorgado por dos de las tres principales agencias internacionales de clasificación de riesgo.
Moody’s mantiene la nota soberana del país en Baa3, con perspectiva estable, clasificación ratificada en julio de 2026. Standard & Poor’s elevó a Paraguay a BBB-, también con perspectiva estable, en diciembre de 2025. Fitch, por su parte, mantiene al país en BB+, con perspectiva positiva, un nivel por debajo del grado de inversión.
Según el Ministerio de Economía y Finanzas de Paraguay, las evaluaciones consideran factores como crecimiento económico, estabilidad macroeconómica, niveles relativamente bajos de deuda pública, disciplina fiscal y mayor resiliencia de la economía.
Para el empresario Jonathan Roger Linzmeyer, fundador y presidente de CN Mercosul, en Paraguay, y del Grupo Linz, en Brasil, la combinación entre ese reconocimiento internacional y las inversiones en infraestructura comienza a modificar la forma en que empresas e inversores observan el país.
“No estamos hablando solo de una nueva carretera. Cuando colocamos en el mismo mapa el doble grado de inversión, la expansión industrial, la Maquila, los nuevos puentes y los corredores logísticos, comienza a aparecer una nueva geografía económica dentro de Paraguay”, afirma Linzmeyer.
Perspectivas para el capital privado
Esa perspectiva orienta al FIIPY, fondo privado de inversión inmobiliaria ideado y fundado por Linzmeyer en Paraguay. El fondo tiene como foco la estructuración de inversiones y el desarrollo de proyectos inmobiliarios, incluyendo condominios industriales y logísticos en diferentes regiones del país.
La propuesta acompaña la demanda de nuevas empresas por terrenos estructurados, galpones, centros de distribución, almacenamiento, energía, servicios e infraestructura logística. “El desafío es identificar dónde habrá demanda económica real. La infraestructura crea nuevas posibilidades, pero la inversión inmobiliaria e industrial debe estar sustentada por viabilidad y visión de largo plazo”, destaca el empresario.
Empresas brasileñas también evalúan oportunidades en Paraguay. En agosto de 2026, ejecutivos del Grupo Schulz participaron de una reunión con el Ministerio de Industria y Comercio para discutir la posible instalación de una planta industrial en el país.
El encuentro integró un proceso de evaluación, sin anuncio ni confirmación de inversión, y fue conducido por Linzmeyer a través de CN Mercosul, con apoyo institucional de Rediex. Según el empresario, el análisis sobre Paraguay pasó a incorporar más factores además de los costos.
“Durante mucho tiempo, el análisis estuvo concentrado principalmente en tributación y costos. Hoy entran con mucha más fuerza logística, ubicación, materia prima, mercado, distribución y acceso internacional. La Bioceánica agrega una variable de largo plazo importante en esa decisión.”
Desafíos más allá de las carreteras
Los resultados económicos de la Bioceánica dependerán de factores que van más allá de las obras viales. Estructuras aduaneras, tiempos de paso en las fronteras, integración entre los cuatro países, seguridad, disponibilidad de transporte y capacidad portuaria serán determinantes para las ganancias de competitividad.
Para Linzmeyer, el desafío de Paraguay es transformar su posición geográfica en generación de valor dentro del propio país. “La gran oportunidad no es simplemente tener camiones atravesando Paraguay. Es conseguir transformar esa infraestructura en industria, logística, inversiones, empleos y desarrollo. Si eso sucede, el impacto de la Bioceánica será mucho mayor que simplemente acortar el camino hasta el Pacífico”, evalúa.
Jonathan Roger Linzmeyer
Jonathan Roger Linzmeyer es empresario, fundador y presidente de CN Mercosul, en Paraguay, y del Grupo Linz, en Brasil. También es ideador y fundador del FIIPY, fondo privado de inversión inmobiliaria estructurado en Paraguay. Orientado al desarrollo de proyectos inmobiliarios, incluyendo condominios industriales y logísticos, el fondo acompaña la expansión de la industria, de la infraestructura y de los corredores económicos del país.
Fuentes técnicas y oficiales: Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones de Paraguay (MOPC); Presidencia de la República de Paraguay; Ministerio de Economía y Finanzas (MEF); Ministerio de Industria y Comercio (MIC); Rediex; Banco Interamericano de Desarrollo (BID); Corredor Bioceánico de Capricornio; DNIT y Ministerio de Transportes de Brasil.