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Publicado el 23/09/2026
Paraguay abre un nuevo frente para la industrialización con US$ 100 millones en crédito
El nuevo programa prevé financiamientos de hasta US$ 2,5 millones por empresa, plazo de 15 años y fondo de garantías
Paraguay dio un paso más en su estrategia de ampliar la industrialización y atraer nuevas inversiones. El Gobierno anunció, en septiembre, el Programa Paraguay Industrial, una línea inicialmente estructurada con US$ 100 millones para financiar proyectos industriales, acompañada de la creación del Fondo de Garantía para la Industria (FOGAIN).
El anuncio se realizó el 16 de septiembre, durante la conmemoración de los 90 años de la Unión Industrial Paraguaya (UIP), con la participación del presidente Santiago Peña, del ministro de Industria y Comercio, Marco Riquelme, además de autoridades y representantes del sector privado.
La iniciativa busca atacar uno de los principales desafíos para las inversiones industriales: la necesidad de capital de largo plazo compatible con el período de implantación, maduración y retorno de una industria.
Las condiciones anunciadas llaman la atención: financiamiento de hasta US$ 2,5 millones por beneficiario, plazo de hasta 15 años, carencia de hasta tres años y tasas finales de 8,5% anual en dólares y 10,5% anual en guaraníes.
Los recursos podrán financiar construcción y ampliación de plantas industriales, infraestructura, máquinas y equipos, incorporación de tecnología, modernización de procesos y aumento de la capacidad productiva. También está prevista la posibilidad de financiar capital operativo asociado a la inversión, dentro de los límites establecidos por el programa.
Una nueva etapa para la industria paraguaya
Durante el lanzamiento, el presidente Santiago Peña relacionó las nuevas herramientas con el proceso de transformación de la estructura productiva del país. “Paraguay se encuentra ante una nueva etapa de transformación productiva”, afirmó Peña, al destacar la diversificación de la economía y los avances de la capacidad industrial y exportadora del país.
En otra manifestación, el presidente sintetizó el escenario que el Gobierno pretende presentar a los inversores: “Hoy la mesa está servida”, afirmó Peña, al citar factores como energía limpia, estabilidad económica, grado de inversión, financiamiento de largo plazo, acceso a los grandes mercados internacionales y la posición geográfica estratégica de Paraguay.
La nueva línea forma parte de un conjunto más amplio de medidas presentadas por el Gobierno. Además del Paraguay Industrial, se anunció el FOGAIN y se presentó un proyecto de modernización de la estructura institucional del Ministerio de Industria y Comercio.
Para el ministro Marco Riquelme, la cuestión del financiamiento es una de las piezas necesarias para avanzar en la industrialización. “Este crédito no solamente va a dar una solución a las industrias que quieran invertir, sino también va a poner a prueba al sector financiero”, afirmó el ministro al presentar la iniciativa.
Según el MIC, los US$ 100 millones fueron estructurados en conjunto con la Agencia Financiera de Desarrollo (AFD), Banco Nacional de Fomento (BNF) y Ministerio de Economía y Finanzas (MEF).
Crédito no significa aprobación automática
A pesar de las condiciones atractivas, existe una diferencia importante entre la disponibilidad de una línea de financiamiento y la efectiva aprobación de los recursos para determinado emprendimiento.
El Paraguay Industrial será operacionalizado por medio de Instituciones Financieras Intermediarias (IFIs) habilitadas por la AFD, incluyendo bancos, financieras y cooperativas.
Son esas instituciones las que deberán realizar el análisis de cada operación. El Ministerio de Industria y Comercio, por su parte, tendrá participación en la verificación de la elegibilidad de los proyectos de acuerdo con los criterios del programa.
Esto significa que el empresario interesado precisará presentar más que una intención de inversión. El proyecto deberá demostrar su consistencia industrial, económica y financiera, además de la capacidad de pago, encuadramiento de la actividad y demás condiciones exigidas por la institución financiera.
FOGAIN busca enfrentar el problema de las garantías
Otro elemento relevante es la creación del Fondo de Garantía para la Industria – FOGAIN.
El mecanismo fue anunciado para apoyar proyectos industriales que presenten condiciones de financiamiento, pero necesiten garantías complementarias para viabilizar la operación.
La utilización del fondo deberá ser opcional y dependerá de las características y necesidades de cada financiamiento.
La combinación de crédito de largo plazo con un mecanismo de garantía representa un intento de enfrentar dos cuellos de botella tradicionales de proyectos industriales: plazo y garantía.
El desafío ahora es transformar oportunidades en proyectos
Para el empresario brasileño y consejero internacional Jonathan Roger Linzmeyer, que acompaña proyectos de internacionalización e implantación industrial en Paraguay, la nueva línea amplía las alternativas disponibles, pero refuerza la necesidad de planificación antes de la decisión de invertir.
“El financiamiento es una herramienta importante, pero no sustituye la viabilidad del negocio. Antes de discutir cuánto puede captar una empresa, necesitamos entender si el proyecto industrial se sostiene, dónde debe ser instalado, cuál será su estructura de costos, de dónde vendrá la materia prima, para qué mercados venderá y cuál será su capacidad de generación de caja.”
En la evaluación de Linzmeyer, el momento exige que los inversores diferencien oportunidad financiera de viabilidad empresarial. “Un proyecto no debe ser creado porque existe crédito disponible. Primero necesitamos construir un proyecto viable. Después analizamos qué instrumentos financieros, tributarios, logísticos e institucionales pueden contribuir para hacerlo aún más competitivo.”
Este proceso gana relevancia especialmente para empresas brasileñas que estudian instalar parte de su producción en Paraguay. Además del análisis financiero, una decisión industrial puede involucrar cuestiones relacionadas con la localización, energía, mano de obra, materia prima, logística, proveedores, mercado interno, exportación, estructura tributaria y regímenes específicos, como el de Maquila.
El estudio de viabilidad gana aún más importancia
Con la creación de nuevas herramientas de financiamiento, el Estudio de Viabilidad Industrial y Logístico pasa a tener también una función importante en la preparación de los proyectos que podrán futuramente buscar recursos.
El análisis debe considerar diferentes escenarios antes de la implantación: inversión necesaria, CAPEX, costos operativos, capacidad productiva, origen de los insumos, logística de entrada y salida, mercados consumidores, tributación, incentivos, necesidad de capital de giro y proyecciones económico-financieras.
“Cuando hablamos de industrialización, estamos hablando de decisiones que normalmente involucran millones de dólares y muchos años de operación. Un buen estudio no sirve apenas para mostrar por qué invertir. Él precisa también mostrar los riesgos, los puntos de atención e, inclusive, cuándo determinado proyecto no es viable”, destaca Linzmeyer.
Para él, este es un cambio importante en la forma en que el empresario debe observar a Paraguay. “No se trata simplemente de transferir una empresa de Brasil a Paraguay. Internacionalización exige entender cómo funcionará aquel negocio dentro de una nueva realidad productiva, tributaria, logística y comercial.”
Paraguay busca agregar valor a su producción
El lanzamiento ocurre en un momento en que el país procura aumentar el peso de la industria, ampliar exportaciones de mayor valor agregado y atraer nuevos proyectos productivos.
El Gobierno viene presentando esta agenda como parte de una estrategia de transformación industrial, combinando atracción de inversiones, infraestructura, energía, apertura de mercados, regímenes de incentivo y, ahora, nuevos instrumentos de financiamiento.
El Paraguay Industrial está inicialmente direccionado a industrias de mediano y gran porte interesadas en ampliar capacidad, incorporar tecnología y potenciar exportaciones. Entre los sectores destacados están agroindustria, alimentos y bebidas, metalmecánica, textil y confecciones, madera y sus derivados, sin excluir otras actividades industriales elegibles.
Para inversores, sin embargo, el anuncio abre una oportunidad que precisa ser analizada con criterio.
Las condiciones generales del programa ya fueron presentadas, pero procedimientos operacionales, criterios específicos, documentación, análisis de las garantías y encuadramiento de cada proyecto deberán ser observados conforme a las reglamentaciones y orientaciones de las instituciones responsables.
El mensaje para el mercado, por lo tanto, va más allá de los US$ 100 millones anunciados.
Paraguay comienza a construir nuevas herramientas para financiar su expansión industrial. Para las empresas, el próximo paso será transformar intención de inversión en proyectos estructurados, técnicamente viables y financieramente sostenibles.
FUENTES
Ministerio de Industria y Comercio – MIC
“Una nueva etapa para la industria paraguaya con financiamiento, institucionalidad y una mirada global” – 17/09/2026.
Ministerio de Industria y Comercio – MIC
“Financiamiento e institucionalidad: Paraguay suma tres herramientas para su Revolución Industrial” – 17/09/2026.
Agencia Financiera de Desarrollo – AFD
“Paraguay Industrial: nuevo programa de financiamiento para fortalecer la industria nacional” – 17/09/2026.
Agencia IP / Medios del Estado
“Paraguay Industrial: empresas podrán acceder a créditos de hasta US$ 2,5 millones a 15 años de plazo” – 17/09/2026.
Portal Oficial Paraguay Industrial – Ministerio de Industria y Comercio.
CN Mercosul – análisis sobre estructuración y viabilidad de proyectos industriales en Paraguay.
El anuncio se realizó el 16 de septiembre, durante la conmemoración de los 90 años de la Unión Industrial Paraguaya (UIP), con la participación del presidente Santiago Peña, del ministro de Industria y Comercio, Marco Riquelme, además de autoridades y representantes del sector privado.
La iniciativa busca atacar uno de los principales desafíos para las inversiones industriales: la necesidad de capital de largo plazo compatible con el período de implantación, maduración y retorno de una industria.
Las condiciones anunciadas llaman la atención: financiamiento de hasta US$ 2,5 millones por beneficiario, plazo de hasta 15 años, carencia de hasta tres años y tasas finales de 8,5% anual en dólares y 10,5% anual en guaraníes.
Los recursos podrán financiar construcción y ampliación de plantas industriales, infraestructura, máquinas y equipos, incorporación de tecnología, modernización de procesos y aumento de la capacidad productiva. También está prevista la posibilidad de financiar capital operativo asociado a la inversión, dentro de los límites establecidos por el programa.
Una nueva etapa para la industria paraguaya
Durante el lanzamiento, el presidente Santiago Peña relacionó las nuevas herramientas con el proceso de transformación de la estructura productiva del país. “Paraguay se encuentra ante una nueva etapa de transformación productiva”, afirmó Peña, al destacar la diversificación de la economía y los avances de la capacidad industrial y exportadora del país.
En otra manifestación, el presidente sintetizó el escenario que el Gobierno pretende presentar a los inversores: “Hoy la mesa está servida”, afirmó Peña, al citar factores como energía limpia, estabilidad económica, grado de inversión, financiamiento de largo plazo, acceso a los grandes mercados internacionales y la posición geográfica estratégica de Paraguay.
La nueva línea forma parte de un conjunto más amplio de medidas presentadas por el Gobierno. Además del Paraguay Industrial, se anunció el FOGAIN y se presentó un proyecto de modernización de la estructura institucional del Ministerio de Industria y Comercio.
Para el ministro Marco Riquelme, la cuestión del financiamiento es una de las piezas necesarias para avanzar en la industrialización. “Este crédito no solamente va a dar una solución a las industrias que quieran invertir, sino también va a poner a prueba al sector financiero”, afirmó el ministro al presentar la iniciativa.
Según el MIC, los US$ 100 millones fueron estructurados en conjunto con la Agencia Financiera de Desarrollo (AFD), Banco Nacional de Fomento (BNF) y Ministerio de Economía y Finanzas (MEF).
Crédito no significa aprobación automática
A pesar de las condiciones atractivas, existe una diferencia importante entre la disponibilidad de una línea de financiamiento y la efectiva aprobación de los recursos para determinado emprendimiento.
El Paraguay Industrial será operacionalizado por medio de Instituciones Financieras Intermediarias (IFIs) habilitadas por la AFD, incluyendo bancos, financieras y cooperativas.
Son esas instituciones las que deberán realizar el análisis de cada operación. El Ministerio de Industria y Comercio, por su parte, tendrá participación en la verificación de la elegibilidad de los proyectos de acuerdo con los criterios del programa.
Esto significa que el empresario interesado precisará presentar más que una intención de inversión. El proyecto deberá demostrar su consistencia industrial, económica y financiera, además de la capacidad de pago, encuadramiento de la actividad y demás condiciones exigidas por la institución financiera.
FOGAIN busca enfrentar el problema de las garantías
Otro elemento relevante es la creación del Fondo de Garantía para la Industria – FOGAIN.
El mecanismo fue anunciado para apoyar proyectos industriales que presenten condiciones de financiamiento, pero necesiten garantías complementarias para viabilizar la operación.
La utilización del fondo deberá ser opcional y dependerá de las características y necesidades de cada financiamiento.
La combinación de crédito de largo plazo con un mecanismo de garantía representa un intento de enfrentar dos cuellos de botella tradicionales de proyectos industriales: plazo y garantía.
El desafío ahora es transformar oportunidades en proyectos
Para el empresario brasileño y consejero internacional Jonathan Roger Linzmeyer, que acompaña proyectos de internacionalización e implantación industrial en Paraguay, la nueva línea amplía las alternativas disponibles, pero refuerza la necesidad de planificación antes de la decisión de invertir.
“El financiamiento es una herramienta importante, pero no sustituye la viabilidad del negocio. Antes de discutir cuánto puede captar una empresa, necesitamos entender si el proyecto industrial se sostiene, dónde debe ser instalado, cuál será su estructura de costos, de dónde vendrá la materia prima, para qué mercados venderá y cuál será su capacidad de generación de caja.”
En la evaluación de Linzmeyer, el momento exige que los inversores diferencien oportunidad financiera de viabilidad empresarial. “Un proyecto no debe ser creado porque existe crédito disponible. Primero necesitamos construir un proyecto viable. Después analizamos qué instrumentos financieros, tributarios, logísticos e institucionales pueden contribuir para hacerlo aún más competitivo.”
Este proceso gana relevancia especialmente para empresas brasileñas que estudian instalar parte de su producción en Paraguay. Además del análisis financiero, una decisión industrial puede involucrar cuestiones relacionadas con la localización, energía, mano de obra, materia prima, logística, proveedores, mercado interno, exportación, estructura tributaria y regímenes específicos, como el de Maquila.
El estudio de viabilidad gana aún más importancia
Con la creación de nuevas herramientas de financiamiento, el Estudio de Viabilidad Industrial y Logístico pasa a tener también una función importante en la preparación de los proyectos que podrán futuramente buscar recursos.
El análisis debe considerar diferentes escenarios antes de la implantación: inversión necesaria, CAPEX, costos operativos, capacidad productiva, origen de los insumos, logística de entrada y salida, mercados consumidores, tributación, incentivos, necesidad de capital de giro y proyecciones económico-financieras.
“Cuando hablamos de industrialización, estamos hablando de decisiones que normalmente involucran millones de dólares y muchos años de operación. Un buen estudio no sirve apenas para mostrar por qué invertir. Él precisa también mostrar los riesgos, los puntos de atención e, inclusive, cuándo determinado proyecto no es viable”, destaca Linzmeyer.
Para él, este es un cambio importante en la forma en que el empresario debe observar a Paraguay. “No se trata simplemente de transferir una empresa de Brasil a Paraguay. Internacionalización exige entender cómo funcionará aquel negocio dentro de una nueva realidad productiva, tributaria, logística y comercial.”
Paraguay busca agregar valor a su producción
El lanzamiento ocurre en un momento en que el país procura aumentar el peso de la industria, ampliar exportaciones de mayor valor agregado y atraer nuevos proyectos productivos.
El Gobierno viene presentando esta agenda como parte de una estrategia de transformación industrial, combinando atracción de inversiones, infraestructura, energía, apertura de mercados, regímenes de incentivo y, ahora, nuevos instrumentos de financiamiento.
El Paraguay Industrial está inicialmente direccionado a industrias de mediano y gran porte interesadas en ampliar capacidad, incorporar tecnología y potenciar exportaciones. Entre los sectores destacados están agroindustria, alimentos y bebidas, metalmecánica, textil y confecciones, madera y sus derivados, sin excluir otras actividades industriales elegibles.
Para inversores, sin embargo, el anuncio abre una oportunidad que precisa ser analizada con criterio.
Las condiciones generales del programa ya fueron presentadas, pero procedimientos operacionales, criterios específicos, documentación, análisis de las garantías y encuadramiento de cada proyecto deberán ser observados conforme a las reglamentaciones y orientaciones de las instituciones responsables.
El mensaje para el mercado, por lo tanto, va más allá de los US$ 100 millones anunciados.
Paraguay comienza a construir nuevas herramientas para financiar su expansión industrial. Para las empresas, el próximo paso será transformar intención de inversión en proyectos estructurados, técnicamente viables y financieramente sostenibles.
FUENTES
Ministerio de Industria y Comercio – MIC
“Una nueva etapa para la industria paraguaya con financiamiento, institucionalidad y una mirada global” – 17/09/2026.
Ministerio de Industria y Comercio – MIC
“Financiamiento e institucionalidad: Paraguay suma tres herramientas para su Revolución Industrial” – 17/09/2026.
Agencia Financiera de Desarrollo – AFD
“Paraguay Industrial: nuevo programa de financiamiento para fortalecer la industria nacional” – 17/09/2026.
Agencia IP / Medios del Estado
“Paraguay Industrial: empresas podrán acceder a créditos de hasta US$ 2,5 millones a 15 años de plazo” – 17/09/2026.
Portal Oficial Paraguay Industrial – Ministerio de Industria y Comercio.
CN Mercosul – análisis sobre estructuración y viabilidad de proyectos industriales en Paraguay.